El barómetro.
Un pequeño instrumento en lo alto de la fachada que lleva generaciones mirando al cielo de Alcalá.

Una señal en la fachada.
Sobre la entrada principal del Círculo, en un hueco circular del remate de ladrillo, se encuentra un barómetro aneroide. Su esfera y el marco de madera forman parte de uno de los detalles más reconocibles del edificio inaugurado en 1893.
El instrumento fue elaborado por Carlos Eduardo Lardet y Bovet, relojero y cónsul general de Suiza en España. La página histórica del Círculo fecha su fabricación en 1894. Durante décadas ofreció a quienes paseaban por la Plaza de Cervantes una lectura del tiempo que se avecinaba.

La esfera y su lenguaje.
La escala conserva las expresiones meteorológicas grabadas en la esfera, desde «Tempestad» hasta «Mui seco». También figura la firma del fabricante: «C. Ed. Lardet. Madrid».
Estas palabras, visibles en el corazón de la fachada, recuerdan el papel cotidiano que tuvo la observación del tiempo en la ciudad.
«Tempestad, lluvia o viento, variable, buen tiempo, mui seco»
Inscripción de la esferaEl mecanismo vuelve a la vida.
La restauración recuperó el aspecto y el funcionamiento del barómetro. Estas fotografías del archivo del Círculo permiten asomarse a las piezas y al trabajo realizado sobre el instrumento.




El barómetro es una de las piezas que cuentan la historia de nuestra sede.
Conocer el edificioTexto histórico: archivo del Círculo y descripción de «El Edificio», con referencias al Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid y a Miguel A. Castillo Oreja.